La distancia nos permite volar, tratar de unir aquello que poseemos
nos hace soñar en un dia poder tener frente a quien queremos...
Más cuando es mucha la distancia que separa un anhelo,
se vive de paciencia para alfin acercanos a nuestra realidad..
Añorando la presencia de aquel ser angelical, sin ser mas que un soñar,
yo no se si merezco o no su amistad ya que por solo soñar y no actuar
sere menos que la solución y llega la noche y en el inmeso cielo,
veo cada estrella, ser una naciente y nueva esperanza...
No importa de cuantas lágrimasse inunde mi rostro,
ni de cuanto dolor se llene mi alma, mi esperanza estara siempre viva
mientras Dios me de la vida, mas si un día me la quita
desde donde me encuentre, velare sus sueños diá tras día.
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