Sinemundo
Cada vez que intento palpar tú mirada mis recuerdos disparan más recuerdos que se dirigen a tu mente de papel.
Cuando intento oler tus emociones mi pasado se convierte en mi futuro, en el camino por el que quiero seguir caminando en reversa.
En cada diferencia hay varias similitudes que no encajan, la telaraña no resiste y se revienta, todo lo que estaba en ella se quebró.
Muchas ocasiones he disimulado al saborear el fuego de mi propia humanidad que se esparce entre el miedo de los mortales.
Llegas a estar tan pendiente de ti que la preocupación te habla al oído cada vez que pueda y hace que te desmayes a sus pies.
Cierras tus ojos y al momento empiezas a escuchar colores que te hablan y te impiden ver la realidad como deberías percibirla.
Cientos de voces te escuchan y no le hablas a ninguna, no lo haces porque no quieres, porque no te entiendes y prefieres esclavizar tu mente y la vendes al peor postor.
En cada eterna necesidad tu voz es atraída por utopías distantes que se cumplen relativamente lento.
En silencio observo la música salir de un agujero negro, me gustaría saber qué piensas de la oscuridad que nos envuelve diariamente.
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