Que miedo es estar en esas carceles es casi una sentencia de muerte entrar ahi.

12:00 a.m. 30/03/2012


Tegucigalpa. AFP y EFE. Al menos 14 reclusos murieron ayer por un motín e incendio en una cárcel en San Pedro Sula, 45 días después del fuego en otro penal hondureño donde fallecieron 361 presos.

Marleny Banegas, coordinadora de fiscales de San Pedro Sula, confirmó que varios de los cadáveres presentaban heridas punzocortantes, producidas con arma blanca debido a la pelea.

“Hay 14 cadáveres. No podemos establecer con precisión detalles del incidente. Hay que esperar la investigación”, declaró.

Una de las víctimas fue decapitada y su cabeza lanzada frente a la Dirección del centro penal sampedrano. Se supone que tal acto resultó de la pelea ocurrida a mediodía entre bandas rivales por la supremacía interna.

La penitenciaría alberga a unos 2.250 reclusos, pero fue construida para 800. Entre los presos hay miembros de las temidas pandillas mara Salvatrucha (MS) y mara 18 (localizadas en módulos separados) y otras bandas de narcotraficantes, secuestradores y ladrones de vehículos.

A causa de la riña, una celda empezó a incendiarse, lo que, según creen las autoridades, produjo la muerte de más reclusos por la inhalación del humo. Poco después de iniciadas las llamas, los propios internos las apagaron con baldes de agua. Según detallaron las autoridades en el lugar, luego se hallaron los cuerpos.

Varias personas también fueron sacadas del presidio con síntomas de intoxicación por humo, precisó el comisario Yair Mesa.
Al final de la tarde, la situación era incierta pues un grupo de reclusos atrincherados y con armas aún impedían el ingreso de agentes a un sector del edificio.

El portavoz de la Policía en San Pedro Sula, Julio Rodas, enfatizó que el penal “está bajo control” de las autoridades, pero sí reconoció que seguían sin acceso al módulo donde se registró el incendio “para verificar si hay más víctimas”.

Un sector sigue ardiendo. El suceso lanzó una nueva alerta a la población y las autoridades pues ocurrió justo mes y medio después de que Honduras sufrió una de las peores catástrofes carcelarias del mundo: el incendio del penal de Comayagua, 90 kilómetros de Tegucigalpa, que dejó 361 muertos. El penal de San Pedro Sula, considerada una de las ciudades más violentas del planeta, según informes de la ONU, es con frecuencia escenario de tragedias y enfrentamientos entre miembros de las bandas recluidas en este centro.

El 17 de mayo del 2004, 107 presos murieron en esa cárcel en un incendio debido a problemas estructurales de la prisión y el hacinamiento crónico que afecta las instalaciones, un caso que está incluso en estudio en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en razón de las condiciones infrahumanas en que viven los privados de libertad.

El sistema penitenciario de Honduras es considerado, por diversas autoridades, una “bomba de tiempo” pues sus 24 cárceles, con capacidad para 8.000 personas, albergan a 13.000. De ellos, el 60% carece de condena.

Fuente: Otra tragedia atiza crisis en cárceles hondureñas - EL MUNDO - La Nación