
Iniciado por
ROYGR
Ante todo dejenme decirles que yo soy ateo y no creo en absolutamente nada, pero esta vara qe me paso me dejo bien intrigado. Les voy a contar una historia extraña que me paso hace mas o menos 7 años....
Yo vivo en Guapiles, para ese entonces mi pareja vivia en Turrialba, por lo que los fines de semana yo siempre iba a visitarla en mi carro. Resulta que ese dia se me hizo tarde y sali de Guapiles como a las 11 de la noche. Entre el trayecto de Siquirres-Turrialba,me parece que el lugar se llamaba guayacan o Santa marta, hay una escuela en un alto y una recta como de 150 mts. En ese lugar se me poncho una llanta, por lo que busque un lugar iluminado y en una parte de la recta para cambiarla. Estaba cambiandola cuando a los 150 mts diviso que viene un Borrachito caminando,que hasta se tambaleaba, vestido con una camisa verde esmeralda.Cuando el llega donde yo me encontraba, empezamos a conversar y me comenta que el vive en un lugar que se llama Tres equis, que quedaba a unos 4 kilometros de donde nos encontrabamos. Yo le dije que apenas cambiara la llanta si queria yo lo podia llevar, por lo que el acepto.Seguimos conversando por espacio de 5 minutos. En ese momento se empezo a escuchar a lo lejos, un trailer que venia subiendo, bastante rapìdo. Yo note que el borrachito en ese instante se puso muy nervioso y me dijo: Mae, la verdad es que mejor me voy. Yo me hize a un lado de la carretera para esperar que el trailer pasara, por que yo estaba cambiando la llanta del lado dentro de la calle. En ese mismo instante volvi a ver al borrachito y despues volvi a ver al trailer que paso bastante rapido por cierto al lado de mi carro. En ese mismo instante volvi a ver al borrachito..... y habia desaparecido. Yo me quede buscandolo bastante asustado, ya que lo que le despegue la vista fueron unicamente unos 5 segundos.Lo busque a la orilla de la calle por si se habia caido... y nada. En ese momento me invadio el miedo. Termine de cambiar mi llanta con esa sensacion espantosa, que hasta que me temblaban las manos. Cambie la llanta, me monte al carro y recorde la promesa que le hize al borrachito que yo lo iba a llevar a Tres Equis. Agarre el espejo retrovisor y lo voltee completamente, ya que yo sentia que si yo volvia ver por el espejo lo iba a ver sentado justo detras mio.... les juro que nunca se me hizo un viaje de 40 minutos tan largo como ese noche......
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