HECHIZO (OPERACIÓN MÁGICA): Creación de un sirviente elemental.
TIPO DE PRACTICANTE-OPERADOR: Alquimista/Mago
TIPO DE ELEMENTAL ARTIFICIAL: Forma de pensamiento animada artificialmente.
ESFERA DE INFLUENCIA: Plano Mental (con poder para influir efectivamente también sobre los planos de vibración más baja--astral y físico)
PROPÓSITO: Crear un sirviente elemental para desarrollar una tarea en específico durante el tiempo que el Mago le asigne.
HIPÓTESIS: Partiendo de la materia etérica, y moldeándola vía la materia mental, una forma de pensamiento es creada y dotada de animación semiautónoma/autónoma.
OBJETIVO: Esta forma de vida elemental realizará una tarea determinada durante un lapso de tiempo x, impuesto por el practicante.
ENFOQUE: Deductivo. Partiendo de la vibración superior para influir--implícitamente, hasta cierto punto--sobre las inferiores.
APROXIMACIÓN AL MÉTODO: Materializar el Espíritu (coagula)
MÉTODO: Intención, Atención, Concentración, Emanación, Especulación, Proyección.
PROCEDIMIENTO:
1.-Intención: El practicante deberá enfocarse y reunir la totalidad de sus energías en sí mismo, mientras piensa en el propósito que tendrá su práctica y fija en su mente el objetivo, los pasos del método y el resultado que tendrá la operación una vez que ésta esté terminada.
2.-Atención. El practicante deberá dirigir la totalidad de su conciencia, partiendo de sí mismo, hacia el entorno que le rodea, hasta que la sinergia entre su propia individualidad y la totalidad de la realidad objetiva sea casi perfecta. Esto se logrará cuando el practicante pueda sentir con seguridad y convicción que lo que le rodea es una extensión de su propia individualidad. Esto, más que como un estado mental, debe darse como resultado de una expansión auténtica de la conciencia.
3.-Concentración. Una vez logrado lo anterior, el practicante imaginará un océano infinito de luz (Éter universal) que le rodea en todas direcciones e incluso lo envuelve a él en totalidad. Posteriormente, procede a concentrar una parte de esta luz frente a él hasta formar una bola luminosa que aparezca como un sol radiante en miniatura.
4.-Emanación. Sin retirar de su conciencia la imagen de la bola de luz, en este punto el practicante concentrará la energía esencial de determinado elemento que desee (sea éste fuego, aire, agua o tierra) y luego la dirigirá a la bola, con el objetivo de calificar la energía de ésta con el elemento seleccionado, hasta que la esencia elemental permee del todo la bola de luz. Para concentrar la esencia elemental, el practicante debe evocar las características del elemento partiendo de sí mismo (por ejemplo: si es la esencia del fuego la que desea evocar, puede hacerlo imaginando un mar inmenso de lava o de llamas a su alrededor; sentir el calor, percibir la fuerza de voluntad que el elemento le concede, etc.) y luego, mediante la imaginación, vislumbrar cómo, con un sutil arrebato de la voluntad, esta esencia en forma de energía, que adopta una forma de luz fluídica (en el caso del fuego, sería de color rojo brillante e incandescente) es dirigida hacia la bola de luz pura, hasta que esta luz primigenia se una completamente a la nueva energía radiante, adquiriendo sus matices y características esenciales.
5.-Especulación. Cuando el sol en miniatura haya alcanzado entre 12 y 20 pulgadas de tamaño, se procede a impregnarlo con las cualidades que el practicante desea darle al elemental. Si el practicante siguió el paso anterior, es obvio que las cualidades que están asociadas con el elemento en cuestión son las únicas de las cuales se le puede dotar al elemental. Pero si el practicante sólo dejó la "bola de luz" como una concentración de Éter, entonces puede proceder para dotar al elemental de las características que desee que posea, y que sean acordes con el objetivo que el mago persigue. Por ejemplo, si el elemental es creado con el objetivo de proteger a alguien o a su mismo creador, se le dotará de las cualidades de valor, protección, defensa, estrategia, etc. Así, según el fin que se persigue con su creación, el mago dotará a la criatura de las competencias necesarias para completar ese fin. Y esto se logra evocando las cualidades de la misma forma en que el practicante lo hizo en el paso anterior, sólo que esta vez las cualidades las extraerá directamente de sí mismo, y hará que el elemental las asimile con el simple hecho de querer que así sea y enfocar su voluntad de que así sea, con la firme convicción de que lo que piensa, será.
Ahora, si el practicante lo desea así, aquí puede proceder a darle forma al elemental. Si a éste se le asoció con un elemento en específico, la forma que deberá asumir deberá ser una que sea acorde con el elemento en cuestión. Por ejemplo: un elemental de fuego podría verse como una salamadra elemental natural o como un dragón rojo dorado en miniatura. Así, lo único que hay que hacer aquí es moldear la bola de luz hasta que adopte la forma que el practicante desee darle. Pero, para mayor seguridad, se procede así (evitando el hacer tanto esfuerzo en sostener la imagen de la bola por tanto tiempo): El practicante deberá haber imaginado y construído con todo detalle la forma mental en su interior, como un cuadro mental completo. Una vez hecho esto, sí puede proceder a proyectar ese cuadro mental para que influya sobre la bola de luz, y que ésta adquiera la forma deseada. Así no habrá errores, y el esfuerzo será mucho menor, así como el gasto energético
6.-Proyección. Tan pronto como el elemental esté del todo formado y cuente con todas las características deseadas, se le da un nombre que sea acorde con todo aquello que representa en esencia, o que esté de acuerdo y sea afín a las energías de las que es portador. Y por último, se fija el lapso de tiempo en que el elemental estará en actividad. Por ejemplo, dirigiéndose a un elemental creado con el fin de proteger a alguien durante la proyección astral, se le dirá: "Shadowalker. Trabajarás en la esfera astral, protegiendo a la persona N de todo peligro, hasta que el/la haya logrado la facultad de viajar astralmente sin ningún problema, y esta facultad sea tan natural como un hábito."
Entonces, habiendo fijado el tiempo de "muerte" del elemental en el mismo momento de creación, se siguen las leyes cósmicas, y esto en nada alterará a la Armonía, por lo cual este paso es muy importante. Una vez que la orden y las instrucciones de la tarea que debe cumplir le son dadas al elemental, se le debe ordenar que una vez que haya cumplido con su objetivo, se disuelva y regrese al océano de luz pura, indiferenciada y sin calificar de la cual emergió en un principio, puro y libre del influjo, matiz o tono de alguna conciencia.
OBSERVACIONES:
-Para que el elemental alcance una mayor esfera de expansión cada día en el cumplimiento de su tarea y objetivo, se le debe recargar, lo que se logra llamándole mediante el nombre que se le dio, para que regrese de la esfera mental o astral de la persona en cuestión a la que le fue enviado. Entonces, sólo se le recarga con una nueva acumulación de luz alrededor de su forma, y luego se le manda de regreso a seguir cumpliendo con su objetivo.
-Una vez que ha sido creado, sólo se le debe prestar atención al elemental si uno quiere servirse de él como un vehículo para transportar su conciencia a otra parte...Si este no es el caso, se le debe retirar toda atención para evitar que tenga interferencias en la realización de la tarea que le fue encomendada. Así su trabajo será mucho más efectivo.

Bueno, esta la forma más básica de conformar a un elemental artificialmente. En la próxima entrega hablaré de elementales más complejos, y por supuesto, de los Contenedores de Esencias.

LVX plena para todos